Politica

Hoy se conmemora el 28.º aniversario del fallecimiento de José Francisco Peña Gómez

Santo Domingo.- Este 10 de mayo se cumplen 28 años de la muerte de José Francisco Peña Gómez, una figura cuya voz, carisma y liderazgo dejaron una huella imborrable en la historia política de la República Dominicana. Para muchos, no fue solo un dirigente partidario: fue el símbolo de las luchas democráticas, de la conexión con las masas y de la esperanza de los sectores más humildes.

Nacido el 6 de marzo de 1937 en Mao, provincia Valverde, su vida comenzó bajo la sombra de uno de los episodios más oscuros del país. Sus padres biológicos huyeron en medio de la masacre de 1937 ordenada por la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, y el pequeño José Francisco quedó bajo el cuidado de una familia dominicana que lo crió y le dio el apellido con el que pasaría a la historia.

Desde joven mostró una capacidad extraordinaria para comunicarse con la gente. Su voz firme y encendida lo convirtió rápidamente en un referente político tras la caída del régimen trujillista. En 1961 ingresó al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), donde comenzó a construir una carrera sustentada en la cercanía con el pueblo y una oratoria que estremecía plazas y avenidas.

Durante la Revolución de Abril de 1965, Peña Gómez emergió como una de las voces más influyentes del movimiento constitucionalista. Desde la radio, llamó al pueblo a defender el retorno de la democracia y el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, convirtiéndose en un protagonista central de aquel momento decisivo para la nación.

Con el paso de los años, consolidó su liderazgo dentro del PRD, especialmente tras la salida de Bosch en 1973 para fundar el PLD. A partir de entonces, Peña Gómez se transformó en el principal líder de masas del partido blanco y en una de las figuras más determinantes de la política dominicana del siglo XX.

Bajo su dirección, el PRD alcanzó importantes victorias electorales, incluyendo los triunfos presidenciales de 1978 y 1982, que marcaron el fortalecimiento del proceso democrático dominicano tras décadas de tensión política. También ocupó la sindicatura del Distrito Nacional entre 1982 y 1986, desde donde impulsó proyectos urbanos y mantuvo una estrecha relación con los barrios capitaleños.

Aunque nunca logró alcanzar la Presidencia de la República —pese a ser candidato en 1990, 1994 y 1996—, Peña Gómez construyó un legado político que trascendió las urnas. Su figura quedó asociada a la defensa de las libertades públicas, la justicia social y la participación popular.

A 28 años de su fallecimiento, ocurrido en 1998, su nombre sigue despertando admiración, debates y recuerdos en la memoria colectiva dominicana. Para miles de seguidores, José Francisco Peña Gómez continúa siendo el líder que habló por los olvidados y uno de los políticos más influyentes de la historia contemporánea del país.

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