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EE.UU. ha deportado a más de 4.300 cubanos a México, donde quedan sin recursos ni estatus legal

Human Rights Watch denuncia que los migrantes son abandonados en zonas de alta violencia, sin documentos, dinero ni acceso a servicios básicos.
Santo Domingo, RD.-. El gobierno del presidente Donald Trump ha deportado al menos 4.353 ciudadanos cubanos a México desde el 20 de enero de 2025, convirtiéndolos en el mayor grupo de migrantes no mexicanos expulsados a territorio mexicano, según un informe publicado este miércoles por Human Rights Watch (HRW).
La cifra representa más de un tercio de los aproximadamente 13.000 migrantes de terceros países que Estados Unidos ha deportado a México en ese período, en el marco de un acuerdo entre ambos gobiernos que no ha sido hecho público.
«Nos están abandonando aquí a morir»
La desesperación entre los deportados es palpable. Harold A., un cubano de 58 años, resumió en pocas palabras la situación que enfrentan miles de personas: «Nos están abandonando aquí a morir. No hay ayuda, no podemos trabajar porque no tenemos papeles. No nos dan nada, nada… ¿Cómo se supone que vamos a comer, a pagar la renta?»
HRW entrevistó a 53 migrantes deportados en los estados mexicanos de Chiapas y Tabasco, fronterizos con Centroamérica, entre ellos 41 hombres cubanos. La mayoría había residido en Estados Unidos especialmente en Florida durante años o décadas, tras huir de la represión del régimen cubano.
Un cambio radical en la política migratoria
Durante la administración de Joe Biden, las deportaciones de cubanos a México no superaban los 100 casos mensuales. Bajo Trump, esa cifra se ha multiplicado por cinco, superando los 500 deportados al mes según los últimos datos disponibles.
HRW subraya que, históricamente, los ciudadanos cubanos no eran un objetivo prioritario de las políticas de deportación estadounidenses, pero que esto «cambió drásticamente» con el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Abusos en detención y desamparo al llegar a México
La organización también documentó condiciones inhumanas en los centros de detención migratoria dentro de Estados Unidos, donde los cubanos habrían sufrido abusos y violaciones al debido proceso. Al ser expulsados, muchos llegaron a México sin documentación, dinero ni pertenencias personales.
Una vez en suelo mexicano, quedan atrapados en ciudades con altos índices de violencia y sin una vía clara para regularizar su situación. «Fuera del sistema de refugio, al que muchos no pueden acceder, el gobierno mexicano no ofrece ninguna vía para que estas personas reciban un estatus legal duradero, lo que los expone a ser explotados por organizaciones criminales», advirtió Alcira Silva Hava, autora del informe.
Una contradicción política
La situación resulta paradójica: mientras Trump ejerce una fuerte presión sobre el gobierno de Cuba incluyendo la imputación criminal del expresidente Raúl Castro presentada recientemente en Miami, su administración deporta a quienes huyeron precisamente de ese régimen, dejándolos en una situación de extrema vulnerabilidad.
Fuente: Human Rights Watch / EFE