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Magín Díaz asegura que el gobierno aborda la crisis con responsabilidad fiscal y sensibilidad social
Santo Domingo, RD.- El ministro de Hacienda y Economía habló durante un encuentro organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) y destacó la importancia de una buena coordinación entre el sector público y la industria para sostener el crecimiento económico.
Santo Domingo. – En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados energéticos, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, alertó sobre los desafíos que enfrenta la República Dominicana a corto y mediano plazo. Al mismo tiempo, destacó la resiliencia económica del país, la acción proactiva del Gobierno ante la coyuntura actual y la importancia de una coordinación fluida entre el sector público y la industria para sostener el crecimiento económico.
Las declaraciones se ofrecieron durante el Encuentro Industrial organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), donde se abordó la coyuntura global y sus efectos en la economía local. Este evento proporcionó un espacio de diálogo entre el sector público y el privado, orientado a construir un marco estratégico común para fortalecer la estabilidad macroeconómica y transformar el aparato productivo.
Durante su conferencia titulada “Coyuntura Económica Internacional e Impacto en RD”, el ministro Díaz advirtió que el mundo está atravesando “la mayor disrupción en la historia del mercado petrolero”, lo cual impacta directamente a economías como la dominicana.
Explicó que el precio del crudo WTI ha experimentado un incremento cercano al 80 % entre enero y abril, lo que limita el margen de maniobra de la política económica. En ese sentido, citó evaluaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la incidencia del petróleo en las economías importadoras de energía.

A pesar de este escenario, destacó que la República Dominicana mantiene indicadores macroeconómicos estables, con una inflación por debajo del promedio regional y una proyección de crecimiento favorable.
Durante su exposición, destacó que el Gobierno tiene claro que su objetivo es buscar un equilibrio para contener los impactos de la crisis sobre la inflación, el balance fiscal y el crecimiento.
“El Gobierno ha optado por una velocidad de ajuste que combina responsabilidad fiscal con sensibilidad social”, afirmó Díaz, al subrayar que el desafío es encontrar un equilibrio política y socialmente viable frente a un choque externo de gran magnitud.
Como muestra de la responsabilidad gubernamental, señaló que, a diferencia de otros países como Chile, donde el gasoil y la gasolina han aumentado entre un 62 % y un 32 %, la República Dominicana presenta los menores porcentajes de incremento de estos combustibles en la región, con acumulados de 13.6 % y 11.4 %, respectivamente.
El ministro también reveló que, de ser necesario, el Gobierno dispone de un margen de hasta RD$45,000 millones en gasto adicional sin incumplir la regla de gasto primario. Sin embargo, advirtió que esto podría implicar un aumento del déficit fiscal. No obstante, consideró que, ante la magnitud del choque externo, la prioridad es la estabilidad económica.
«Las agencias calificadoras de riesgo valorarán a los países que logren un manejo racional en esta coyuntura, combinando déficits controlados, subsidios focalizados y políticas macroeconómicas prudentes», sostuvo.
En ese sentido, destacó fortalezas actuales como las altas reservas internacionales, la estabilidad cambiaria, un sistema financiero sólido, así como el dinamismo de sectores como el turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera directa. Además, señaló que la economía creció un 4.1 % en el primer trimestre y que las recaudaciones fiscales se mantienen por encima de lo presupuestado.
Posición de los industriales
Por su parte, el presidente de la AIRD, Julio Virgilio Brache, enfatizó que el país no puede limitarse a reaccionar ante los cambios globales, sino que debe anticiparse y consolidar su posición como una economía competitiva y resiliente.
“El momento exige eliminar obstáculos, corregir distorsiones y crear un entorno más ágil, predecible y favorable para la producción”, expresó, al abogar por una política fiscal que simplifique procesos, fomente el cumplimiento y elimine cargas impositivas obsoletas.
El liderazgo industrial valoró la disciplina fiscal como un pilar de la estabilidad económica, pero insistió en la necesidad de mejorar la calidad del gasto público y de priorizar la inversión en infraestructura y desarrollo productivo.
La actividad concluyó con un panel moderado por Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, en el cual el ministro respondió a las inquietudes de los participantes sobre el panorama económico y fiscal del país.