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Politica

Aún no concluye proceso electoral para el 2028 y ya se perfilan dos proyectos para el 2032: Omar Fernández VS Juan Garrigo

Santo Domingo, RD.- Mientras el sistema político dominicano apenas comienza a entrar en el largo camino hacia las elecciones de 2028, en los principales partidos ya empiezan a aparecer señales de lo que podría ser la próxima disputa por el relevo generacional. Entre los nombres que comienzan a llamar la atención están Omar Fernández, senador del Distrito Nacional por la Fuerza del Pueblo, y Juan Garrigó Mejía, recién escogido secretario general del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

Dos jóvenes políticos, dos partidos enfrentados y dos familias con una larga historia en la política dominicana.

Fernández, de 34 años, llegó al Senado en 2024 luego de haber ocupado una curul en la Cámara de Diputados entre 2020 y 2024. En las elecciones senatoriales de 2024 obtuvo el 56.20 % de los votos en el Distrito Nacional, convirtiéndose en uno de los políticos jóvenes con mayor votación individual del país. Su carrera está vinculada además a una de las principales figuras de la política dominicana: es hijo del expresidente Leonel Fernández, líder de la Fuerza del Pueblo. Sin embargo, Omar ha procurado construir un perfil propio desde el Congreso y, en mayo de 2026, afirmó que no llegó a la política buscando cargos, sino que una causa lo llevó primero a la Cámara de Diputados y posteriormente al Senado.

Su actual escenario es particularmente interesante. Desde la oposición, Fernández ha ganado exposición nacional como legislador y ha mantenido posiciones críticas frente al Gobierno del PRM. Su nombre también aparece con frecuencia en las conversaciones sobre el futuro de la oposición y sobre una eventual renovación del liderazgo político dominicano. Incluso medios nacionales han señalado su creciente proyección como una de las figuras de relevo dentro de la Fuerza del Pueblo.

Del otro lado aparece Juan Garrigó Mejía, un dirigente de apenas 31 años que acaba de dar un salto considerable dentro del PRM. Economista y politólogo, estudió Ciencias Políticas y Economía en American University, en Washington D. C., y posteriormente realizó un posgrado en Administración Pública en Barna Management School junto con Georgetown University.

Garrigó Mejía no llega a la política desde cero. Es hijo de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y nieto del expresidente Hipólito Mejía, dos figuras de gran peso dentro del PRM. Su experiencia también incluye funciones en el Gobierno: en 2020 fue designado viceministro de Gestión Social y Comunitaria del Ministerio de la Presidencia. Ahora, su elección como secretario general del PRM para los próximos cuatro años lo coloca en el corazón de la estructura partidaria oficialista.

Y es precisamente ahí donde comienza a tomar forma el contraste. Omar Fernández representa una oposición que busca conquistar el poder y construir una nueva generación alrededor de la Fuerza del Pueblo; Garrigó Mejía, en cambio, tendrá la tarea de crecer desde la estructura del partido que actualmente gobierna el país. El primero tiene como plataforma el Senado y una presencia legislativa consolidada; el segundo acaba de recibir una de las posiciones orgánicas más importantes del PRM.

Pero hay un elemento que hace todavía más interesante esta historia: ambos pertenecen a familias que han tenido protagonismo presidencial. Omar es hijo de Leonel Fernández, quien ocupó la Presidencia de la República en tres períodos, mientras Garrigó es nieto de Hipólito Mejía, presidente entre 2000 y 2004. Su madre, Carolina Mejía, además, es una de las principales figuras del PRM y alcaldesa del Distrito Nacional.

De ahí que, aunque todavía falta mucho para hablar de candidaturas oficiales para 2032, el tablero comienza a dibujarse. Las elecciones de 2028 serán la primera gran prueba para ambos proyectos. Fernández deberá demostrar si puede convertir su popularidad individual en una fuerza política capaz de disputar el poder más allá de su actual bastión electoral. Garrigó, por su parte, tendrá que demostrar que puede trascender el apellido y convertirse en un dirigente con capacidad propia para organizar, representar y renovar al partido oficialista.

La política dominicana, acostumbrada a observar con años de anticipación quiénes podrían ocupar el Palacio Nacional, ya comienza a mirar hacia una generación que todavía tiene mucho camino por recorrer. Omar Fernández y Juan Garrigó Mejía no son todavía candidatos a la Presidencia en 2032, pero sus movimientos actuales permiten identificar dos proyectos políticos que podrían terminar encontrándose en el mismo escenario dentro de seis años.

La verdadera batalla, sin embargo, todavía no comienza. Primero está 2028. Y de lo que ocurra en esas elecciones dependerá si este temprano duelo entre Fernández y Garrigó termina convirtiéndose en una de las grandes rivalidades políticas de la próxima década.

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