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Lula lidera algunas encuestas en Brasil tras prohibir las apuestas electrónicas, aunque el resultado sigue muy reñido

Santo Domingo, RD.-. A pocos días de la primera vuelta electoral en Brasil, programada para el 4 de octubre, la contienda por la Presidencia se mantiene muy cerrada entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Una prohibición en plena recta final
El pasado viernes 25 de septiembre, Lula decretó la prohibición temporal de las casas de apuestas deportivas en línea, conocidas en el país como «bets», un mercado que el propio Gobierno había regulado en 2023 y que, según cifras oficiales citadas por la prensa, generó pérdidas de más de 62,000 millones de reales para las familias brasileñas solo el año pasado.
El mandatario calificó el fenómeno de «enfermedad» y «cáncer» que debía erradicarse, y su ministro de Economía, Dario Durigan, anunció que a partir de esa fecha no habría sitios, aplicaciones ni patrocinios legales de apuestas en el país. La medida, que debe ser ratificada por el Congreso en un plazo de 120 días, cuenta con un respaldo popular cercano al 75%, según encuestas citadas por distintos medios.
Un empate técnico según varias encuestadoras
Según la encuestadora Quaest, la decisión fortaleció la candidatura de Lula, que pasó de 37% a 39% de intención de voto, frente a un 34% de Bolsonaro. Sin embargo, otros sondeos recientes —como los de BBC/PollingData, Poll+Trend y Datafolha— sitúan a ambos candidatos en un empate técnico, tanto en la primera vuelta como en un eventual balotaje, que se celebraría el 25 de octubre en caso de no haber un ganador el 4 de octubre. Flávio Bolsonaro, por su parte, acusó a Lula de una «estafa electoral», argumentando que fue su propio Gobierno el que legalizó y reguló las apuestas, autorizó a 85 empresas a operar y recaudó impuestos por esas operaciones antes de prohibirlas a solo días de los comicios.
Movilizaciones de campaña
En paralelo, simpatizantes de Lula y su compañero de fórmula, Geraldo Alckmin, realizaron una jornada de movilización bajo el lema «Bora Lula», organizada por el Partido de los Trabajadores (PT) junto a comités populares, con actividades en las 27 capitales estatales y más de 600 municipios del país. Entre las banderas de la marcha figuraron la eliminación del esquema laboral conocido como «6×1″, el aumento del salario mínimo por encima de la inflación y la exención del impuesto sobre la renta para quienes ganan hasta R$5,000 mensuales.