Nacionales
Juicios de Abinader sobre democracia y postura ante el embargo de EE. UU. matizan relaciones frías y distantes conocidas ahora entre RD-Cuba

Santo Domingo, RD.-. La “grieta” surgida en las relaciones entre los gobiernos de República y Cuba viene presidida de algunos incidentes que, por el momento, no apuntan a un posible rompimiento de las relaciones diplomáticas, que fueron restablecidas en 1998 por el expresidente Leonel Fernández con la designación de Daniel Guerrrero como el representante de la embajada.
El enfrentamiento en las relaciones entre los gobiernos es visible ahora, después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana divulgada la información sobre la expulsión de nueve miembros de la Embajada de Cuba y sus familiares, en un plazo que vence el domingo.
Esta medida se produce, y tiene repercusión, ante el contexto que matiza las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, con un mayor agravamiento del conflicto posterior a la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una operación militar que fue desarrollada el 3 de enero pasado por la administración del presidente Donald Trump.
En mayo pasado, el presidente dominicano Luis Abinader hizo público el juicio de que en Cuba no prevalece un sistema democrático.
“Obviamente, Cuba no es un Estado democrático, indicó el gobernante en una entrevista con el periodista argentino Eduardo Feinmann para el programa “América Habla”.
“Ellos tienen su forma de elecciones, pero no es un Estado democrático”, agregó.
“Ellos tienen un sistema, una revolución, y yo creo que ellos mismos se están dando cuenta de que tienen que hacer un cambio, y están en esa dirección”, insistió.
Los nexos entre República Dominicana y Cuba sufrieron un impacto negativo, después que en julio de este año el Gobierno de Abinader dispusiera la “abstención” -no votó a favor ni en contra- ante una resolución discutida por las Naciones Unidas referente a la eliminación del embargo económico que pesa contra la isla desde 1959.
Finalmente, la iniciativa fue aprobada con 136 votos a favor, tres en contra y nueve abstenciones, lo que constituyó en un revés diplomático para Estados Unidos.
Previo a esta postura asumida por la administrativa, se había anunciado la exclusión de Cuba -al igual que Venezuela y Nicaragua- entre los países participantes a la Décima Cumbre de las Américas, que se iba celebrar en territorio dominicano en diciembre de 2025 y fue aplazada sin fecha programada.
“El Gobierno dominicano se acoge a la normativa vigente y seguirá conduciendo este asunto con la debida discreción y por los canales diplomáticos establecidos, en interés de preservar las relaciones entre ambos países. Al tratarse de comunicaciones diplomáticas, informamos que no se ofrecerán detalles adicionales sobre este tema», informaron las autoridades en un breve comunicado.
Estos acontecimientos -la posición en ONU y sobre la Cumbre- fueron expuestos por el Ministerio de Relaciones de Cuba para argumentar que la exclusión de sus nueve diplomáticos y sus familiares responden al plan de Estados Unidos de pretender aislar a la isla.
Desde hace varios meses, la administración Trump aplica un embargo en el suministro de petróleo dirigido al régimen cubano, con un impacto en el agravamiento de la situación económica, con el efecto inmediato en un desplome de la industria turística y en una crisis en la generación eléctrica, con interrupciones en el servicio eléctrico.
Las relaciones diplomáticas vienen desde 1902, pero fueron interrumpidas durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo por sus diferencias con el líder cubano Fidel Castro.
No fue hasta la llegada de Leonel Fernández en los comicios de 1996, que se produjo de nuevo el acercamiento diplomático entre los dos países, hasta que el gobierno dominicano designará -en 1998- al fallecido Daniel Guerrero -murió en 2021- como embajador.
Otros países también
Cuba sufre un contexto de aislamiento, a lo que atribuye a las presiones mantenidas por la administración de Estados Unidos, que insiste en la urgencia de un cambio de sistema en la isla.
Ecuador -al igual como lo ha anunciado República Dominicana- dispuso en marzo la expulsión de los diplomáticos en Quito, con un emplazamiento de nueve días.
En marzo también, Costa Rica exigió el cese de la representación diplomática en San José y anunció el retiro de sus funcionarios asignados en La Habana.
El recién posesionado presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció la ruptura de las relaciones con Cuba.