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Internacionales

La SIP advierte sobre el uso político de regulaciones contra televisoras de EE. UU.

Miami, Estados Unidos.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresa su profunda preocupación por las recientes acciones y declaraciones de las autoridades regulatorias en Estados Unidos, que podrían llevar a la revisión o eventual revocación de licencias de televisoras, en un contexto que diversos sectores interpretan como represalia contra contenidos editoriales críticos.

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) ha ordenado una revisión anticipada de las licencias de varias estaciones de televisión pertenecientes a la cadena ABC, propiedad de Disney, a pesar de que dichas licencias no debían renovarse hasta finales de la década, según múltiples informes de prensa.

La decisión se produce en medio de una escalada de tensiones entre las autoridades federales y la cadena, tras las críticas dirigidas a un programa satírico conducido por el comediante Jimmy Kimmel. Diversos informes indican que el presidente de Estados Unidos había solicitado públicamente la salida del presentador, lo que fue seguido por la apertura del proceso regulatorio.

Aunque la FCC ha indicado que la revisión se enmarca en evaluaciones sobre el cumplimiento normativo —incluyendo aspectos relacionados con políticas corporativas—, el contexto político en el que se lleva a cabo ha generado fuertes cuestionamientos. Expertos y organizaciones han advertido que la medida podría interpretarse como una forma de presión indirecta sobre los contenidos editoriales, especialmente considerando que la revocación de licencias de televisión es extremadamente inusual en Estados Unidos.

El presidente de la SIP, Pierre Manigault, señaló que «las concesiones de radiodifusión no pueden convertirse en instrumentos de represalia política. Cualquier intento de utilizar mecanismos regulatorios para castigar contenidos críticos o satíricos erosiona principios fundamentales de la libertad de expresión y debilita el sistema democrático», afirmó Manigault, presidente del grupo Evening Post Publishing Inc., con sede en Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos.

La presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos, afirmó que “cuando las autoridades sugieren que la continuidad de un medio en el aire puede depender de su línea editorial, se cruza una línea peligrosa. La independencia de los medios y la protección contra presiones políticas son condiciones esenciales para el ejercicio del periodismo”, señaló Ramos, directora editorial de la Organización Editorial Mexicana (OEM).

Organismos internacionales han establecido que los marcos regulatorios en materia de radiodifusión deben aplicarse de manera objetiva, transparente y no discriminatoria, y nunca como represalia por el contenido informativo o de opinión de los medios. La libertad de expresión, protegida por la Primera Enmienda en Estados Unidos, incluye la sátira política, una forma tradicional de escrutinio del poder en sociedades democráticas.

En septiembre pasado, la SIP advirtió que incluso la mera insinuación de retirar la licencia a un radiodifusor por ejercer un periodismo crítico constituye una forma inaceptable de censura. Esta práctica no solo contradice los principios consagrados en la Declaración de Chapultepec, sino que vulnera de manera directa sus artículos 5 y 6, y de forma particularmente clara el artículo 7, que establece: “Las políticas arancelarias y cambiarias, las licencias para la importación de papel o de equipos de recolección de noticias, la asignación de frecuencias de radio y televisión, y la concesión o retiro de la publicidad estatal no deben ser utilizadas para premiar o castigar a los medios o a los periodistas individuales”.

El informe sobre la libertad de prensa en Estados Unidos, aprobado en la pasada reunión semestral de la SIP, también denunció que la FCC «sigue amenazando con medidas que ampliarían su discrecionalidad para silenciar expresiones en el espectro radioeléctrico que no sean favorables» al gobierno.