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Politica

Fuerza del Puello advierte fallas estructurales en el Metro y en la gestión del riesgo tras lluvias

Santo Domingo.– El partido Fuerza del Pueblo (FP) advirtió este jueves que los acontecimientos provocados por las lluvias este miércoles no se deben a un evento extraordinario, sino que evidencian fallas estructurales tanto en la infraestructura crítica del país como en el sistema de gestión de riesgos, reflejando debilidades acumuladas en la planificación, ejecución y respuesta del Estado.

Durante una rueda de prensa, el secretario de Obras Públicas de la organización, ingeniero Mariano Germán, afirmó que la salida de operación de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo constituye una señal de alerta sobre la calidad de una obra recientemente inaugurada, ya que presenta filtraciones en las estaciones, acumulación de agua en el viaducto con un potencial riesgo eléctrico, drenajes colapsados en su entorno inmediato e incertidumbre en el tramo soterrado.

Explicó que estos elementos no pueden ser considerados hechos aislados ni consecuencia de una lluvia imprevisible, sino que son manifestaciones de una falla sistémica en una infraestructura nueva, lo cual obliga a evaluar con rigor técnico aspectos como el diseño, la ejecución y la supervisión del proyecto. En ese sentido, advirtió que el mayor nivel de preocupación se concentra en el túnel subterráneo de más de 900 metros, cuya condición real no ha sido informada públicamente.

Germán también cuestionó que el sistema siga operando bajo la modalidad de “marcha en blanco”, transportando usuarios sin haber completado su validación integral, en un contexto en el que ya se han evidenciado fallas en la interacción entre el agua y los componentes eléctricos, lo que calificó como una decisión de alto riesgo en una infraestructura de uso masivo.

El secretario de Gestión de Riesgos y Atención a Emergencias de la Fuerza del Pueblo, Wilkin Moreno, afirmó que el evento ocurrido en el Gran Santo Domingo fue advertido con antelación a través del sistema oficial de alertas, el cual había escalado progresivamente entre 48 y 72 horas antes. Por lo tanto, no puede considerarse un fenómeno inesperado.

Indicó que lo sucedido se debe a fallas estructurales en la prevención, la coordinación institucional y la capacidad de respuesta del sistema. Estas fallas se evidencian en ciudadanos atrapados en vías inundadas, interrupciones del transporte público y la repetición de inundaciones en puntos históricamente identificados, lo que confirma la persistencia de debilidades en la gestión del riesgo.

Moreno señaló que el país sigue operando bajo un esquema institucional desactualizado, con un Plan Nacional de Gestión de Riesgos cuya base data de 2011, sin evidencia de revisión estructural, y con organismos clave que no demuestran un funcionamiento activo sostenido ni una rendición de cuentas transparente ante la ciudadanía.

Asimismo, cuestionó la falta de correspondencia entre los recursos financieros recibidos por el Estado para el cambio climático y la gestión de riesgos, que superan los 700 millones de dólares en los últimos años, y los resultados visibles en infraestructura resiliente, drenaje urbano y capacidad preventiva, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de dichas inversiones.

En ese sentido, Wilkin Moreno advirtió que lo ocurrido no es un hecho aislado, sino la repetición de un patrón que se ha manifestado de forma continua desde la llegada al gobierno de la actual administración. Recordó que desde 2022 se han registrado episodios de colapso por lluvias, con eventos de alta intensidad en 2023, persistencia de fallas en 2024, nuevas emergencias en 2025 y la misma situación en 2026, lo que evidencia que el sistema no ha sido corregido a pesar de tratarse de riesgos previsibles.

Ambos dirigentes coincidieron en que la narrativa oficial, que atribuye los efectos del evento a la imprevisibilidad del clima, contradice la realidad técnica. Las lluvias fueron advertidas, los puntos de vulnerabilidad eran conocidos y el impacto era previsible desde el punto de vista operativo. Por lo tanto, insistieron en que el problema no es la lluvia, sino la falta de preparación del Estado.

En ese contexto, la Fuerza del Pueblo advirtió que el país enfrenta un patrón repetitivo de crisis asociadas a las lluvias en los últimos años, sin que se evidencien soluciones estructurales sostenidas. Esto refleja la ausencia de aprendizaje institucional y la persistencia de un enfoque reactivo en la gestión pública.

La organización solicitó la realización de una auditoría independiente del sistema del Metro de Santo Domingo, incluyendo el tramo subterráneo de la Línea 2C, así como una evaluación integral del sistema de drenaje y de la infraestructura urbana en las zonas afectadas.

De igual manera, planteó la necesidad de activar efectivamente los organismos de coordinación del sistema de gestión de riesgos, actualizar el Plan Nacional vigente, transparentar el uso de los recursos destinados a estas áreas y establecer protocolos claros que garanticen una respuesta oportuna ante eventos previsibles.

La Fuerza del Pueblo afirmó que cuando un fenómeno advertido se convierte en crisis, no se trata de un evento natural extraordinario, sino de una falla institucional que compromete la seguridad de la población. Además, advirtió que ignorar las señales que ya está emitiendo la infraestructura podría derivar en consecuencias mayores si no se adoptan medidas correctivas a tiempo.

En ese contexto, los dirigentes de la Fuerza del Pueblo advirtieron que el país enfrenta un patrón repetitivo de crisis asociadas a las lluvias en los últimos años, sin que se evidencien soluciones estructurales sostenidas. Esto refleja la falta de aprendizaje institucional y la persistencia de un enfoque reactivo en la gestión pública.

En nombre de la organización, se planteó la necesidad de llevar a cabo una auditoría independiente del sistema del Metro de Santo Domingo, incluyendo el tramo subterráneo de la Línea 2C, así como una evaluación integral del sistema de drenaje y de la infraestructura urbana en las zonas afectadas.

De igual manera, indicaron que se deben activar de manera efectiva los organismos de coordinación del sistema de gestión de riesgos, actualizar el Plan Nacional vigente, transparentar el uso de los recursos destinados a estas áreas y establecer protocolos claros que garanticen una respuesta oportuna ante eventos previsibles.

Los dirigentes también afirmaron que, cuando un fenómeno advertido se convierte en crisis, no se trata de un evento natural extraordinario, sino de una falla institucional que compromete la seguridad de la población. Advirtieron que ignorar las señales que ya está emitiendo la infraestructura podría derivar en consecuencias mayores si no se adoptan medidas correctivas a tiempo.