Politica
PLD denuncia falso plan de austeridad y advierte sobre riesgo a la competencia democrática

Santo Domingo. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) denunció que, tras dos meses del inicio de la crisis internacional provocada por los conflictos en el Medio Oriente, el Gobierno dominicano aún no ha presentado un plan efectivo para mitigar sus efectos en la economía nacional, limitándose a proponer medidas “tardías, vagas e insuficientes”.
La organización política criticó que el Ejecutivo, encabezado por el presidente Luis Abinader, haya planteado como principal acción la reducción del financiamiento público a los partidos políticos, pese a admitir que necesita entre 40,000 y 50,000 millones de pesos para enfrentar la crisis.
Según el PLD, este recorte —que podría llevar el financiamiento partidario a apenas un 0.0625 % de los ingresos nacionales— no constituye una verdadera política de austeridad, ya que representa menos del 2 % de los recursos requeridos y desvía la atención del gasto público elevado y mal orientado.
El partido opositor recordó que desde 2022 el Gobierno ha reducido a la mitad el financiamiento establecido por ley, pasando de un 0.25 % a un 0.125 % de los ingresos nacionales, lo que considera una violación a la normativa vigente y un precedente negativo para la institucionalidad democrática.
Asimismo, advirtió que disminuir aún más estos recursos afecta directamente la capacidad operativa de los partidos de oposición, generando condiciones de competencia desleal y debilitando el sistema democrático al favorecer una mayor dependencia de financiamiento privado.
El PLD sostuvo que los partidos políticos son pilares fundamentales de la democracia y que limitar su financiamiento compromete la pluralidad política y abre la puerta a influencias indebidas, incluyendo posibles aportes del crimen organizado.
En ese contexto, la organización rechazó lo que calificó como un “falso dilema” promovido por el Gobierno y afirmó que la austeridad debe aplicarse de manera coherente y sostenida, no como una medida simbólica o con fines políticos.
Como alternativa, el PLD presentó un plan de austeridad basado en ocho medidas, entre ellas la reducción de la nómina pública improductiva, la suspensión de compras de emergencia, la disminución de gastos en dietas y privilegios de funcionarios, la eliminación de gastos en actividades no esenciales y la revisión de pensiones especiales.
También propuso congelar programas sociales no vinculados a mecanismos de focalización, reducir pérdidas en el sector eléctrico mediante un plan con metas definidas y realizar auditorías independientes a contratos estatales, incluyendo el de AERODOM.
De acuerdo con el partido, estas acciones permitirían generar ahorros significativamente superiores a los obtenidos mediante el recorte al financiamiento político, al tiempo que atacarían de manera directa el gasto público ineficiente.
Finalmente, el PLD advirtió que no aceptará lo que considera un intento de debilitar a la oposición y reiteró que la solución a la crisis requiere medidas estructurales y no decisiones “superficiales ni populistas”.