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ANJE pide reformas estructurales para impulsar economía dominicana hacia 2036

Santo Domingo, RD.- La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) considera que la rendición de cuentas presentada por el presidente Luis Abinader ofrece una visión amplia de políticas públicas orientadas al crecimiento económico, la transformación productiva y la modernización del Estado.
En un contexto de estabilidad macroeconómica y cambios acelerados en el entorno global, el principal reto para 2026 será asegurar que los anuncios y lineamientos estratégicos se traduzcan en reformas implementadas, con impactos verificables en la productividad, la formalización y la calidad institucional.
Desde la perspectiva de ANJE, el país se encuentra en un punto en el que el debate público debe avanzar desde la formulación de objetivos hacia la ejecución efectiva y evaluable de políticas clave, especialmente en aquellas áreas que determinan la generación de oportunidades para los jóvenes, el fortalecimiento de las MIPYMES y la confianza en las instituciones.
Sobre las MIPYMES lideradas por jóvenes y la formalización productiva, destacamos que el discurso reconoce el papel central de las MIPYMES en la creación de empleo y propone medidas orientadas a facilitar la formalización, ampliar el acceso al financiamiento y reducir las fricciones administrativas. Estas líneas son relevantes en un país donde más del 85% de las MIPYMES opera en la informalidad, a pesar de que emplean al 61.6% del total de ocupados y representan más del 98% de las unidades productivas y empresariales.
ANJE destaca que el impacto real de estas iniciativas dependerá de su diseño regulatorio y de su implementación coherente, especialmente para las MIPYMES lideradas por jóvenes, que enfrentan mayores barreras de entrada al crédito, a los mercados y al cumplimiento normativo. La formalización solo será sostenible si se acompaña de incentivos claros, reglas previsibles y un entorno donde crecer no implique asumir costos desproporcionados ni incertidumbre jurídica.
En cuanto a la educación técnico-profesional y la empleabilidad, destacamos el énfasis del discurso en la educación como eje del desarrollo hacia 2036. ANJE subraya, en particular, la importancia de fortalecer la educación técnico-profesional, no solo en cobertura, sino también en calidad, pertinencia y articulación con el mercado laboral, especialmente con el objetivo de suplir el talento humano necesario para los acuerdos relacionados con los proyectos tecnológicos y de economía digital anunciados, como los de NVIDIA, Google, Lod Holdings, entre otros.
Para que la educación sea un verdadero motor de movilidad social y competitividad, es imprescindible garantizar estándares de desempeño, una actualización curricular permanente y una vinculación efectiva entre el sistema educativo y el sector productivo. La empleabilidad juvenil y la productividad empresarial dependen, en gran medida, de la capacidad del país para formar talento alineado con las demandas de una economía más diversificada, global y tecnológicamente exigente.
Respecto a la justicia efectiva y seguridad jurídica, es importante resaltar que la modernización del Estado y las referencias a reformas institucionales en el discurso han puesto sobre la mesa un tema estructural para el desarrollo: la justicia efectiva y previsible. ANJE enfatiza que, sin seguridad jurídica, plazos razonables y coherencia en las decisiones de los estamentos gubernamentales, los costos de hacer negocios aumentan y se debilitan los incentivos para invertir.
Más allá de los cambios normativos, el desafío central es garantizar una aplicación consistente de las reglas, lo cual fortalezca la confianza de los ciudadanos y las empresas, y contribuya a un clima de negocios estable y competitivo.
En cuanto a la movilidad sostenible y el ordenamiento territorial, ANJE ha destacado en varios espacios los desafíos relacionados con el crecimiento urbano y la movilidad, especialmente en el Gran Santo Domingo. Subrayamos que la movilidad sostenible es un componente clave para la competitividad sistémica del país, con impactos directos en la productividad, los costos logísticos y la calidad de vida.
Expresé que, si bien el discurso incluyó anuncios relevantes en materia de infraestructura y transporte, el tema no fue abordado de manera integral desde una perspectiva sostenible. Las inversiones en infraestructura deben estar acompañadas de una planificación integrada, coordinación interinstitucional y criterios de sostenibilidad, evitando soluciones fragmentadas y a corto plazo.
«Asimismo, aunque celebramos la expansión y mejora de la matriz de generación y transmisión energética, aún queda pendiente la reducción de pérdidas en la distribución para lograr una mayor sostenibilidad del sector eléctrico y disminuir su impacto en las finanzas públicas. ANJE reitera su compromiso con el diálogo público-privado y con una participación propositiva en el debate nacional», agregó.
Al mismo tiempo, reafirma su papel de observación crítica y exigencia técnica: el país necesita que las políticas anunciadas se traduzcan en resultados concretos, medibles y sostenibles. En ese sentido, esperamos las reformas pendientes en los ámbitos fiscal y laboral, que no fueron abordadas en el discurso.
«Tal como se mencionó en el discurso, la expectativa de crecimiento para la República Dominicana en el período 2024-2034, según el informe del Atlas of Economic Complexity, es de apenas un 3.8%. Esto está por debajo del potencial habitual del país y resulta insuficiente para alcanzar la Meta RD 2036 en relación con el tamaño de la economía. Por ello, abogamos por la ejecución de reformas estructurales que puedan dinamizar la economía a largo plazo«, afirmó.