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Nacionales

Frente Amplio critica discurso de Luis Abinader: luces, sombras y la lucha diaria de los dominicanos

Santo Domingo, RD. – El Frente Amplio manifestó profundas reservas respecto al discurso de rendición de cuentas presentado por el presidente Luis Abinader ante la Asamblea Nacional, señalando que contiene luces y sombras. El paraíso que describió el discurso contrasta con la realidad que enfrentan muchos dominicanos y dominicanas en materia de salud y calidad de vida.

María Teresa Cabrera afirmó que, más allá de los datos macroeconómicos y las estadísticas institucionales, el país enfrenta un deterioro progresivo en el poder adquisitivo de la población. “El alto costo de la vida, particularmente el precio de los alimentos y los medicamentos, golpea diariamente a las familias trabajadoras. Mientras se habla de crecimiento y estabilidad, la comida es más cara y los medicamentos se han vuelto inaccesibles para miles de hogares”, sostuvo.

El FA subrayó que el discurso presidencial omitió el impacto directo del encarecimiento de la canasta básica. «El salario mínimo puede haber aumentado nominalmente, pero el costo de los alimentos, el transporte, los servicios y los medicamentos ha reducido significativamente el poder adquisitivo», señaló. Además, advirtió que la reducción estadística de la pobreza debe analizarse con cautela, ya que en muchos hogares la estabilidad económica es frágil y depende de subsidios temporales que no resuelven las causas de la desigualdad.

La organización política consideró positiva la democratización de la inversión pública en obras (28% en la capital y Santiago, y 72% en el resto del país), pero cuestionó que el Gobierno presente como grandes logros el aumento de consultas, cirugías y estudios diagnósticos, sin reconocer las quejas recurrentes por falta de insumos, largas listas de espera y deficiencias en la atención primaria del sistema sanitario.

Asimismo, criticó que el acceso efectivo a los medicamentos siga siendo un problema estructural, con precios elevados en farmacias privadas y limitaciones en la cobertura de tratamientos especializados.

En materia educativa, el Frente Amplio señaló que el Gobierno presenta los incrementos en matrícula y programas como sinónimo de una transformación profunda, cuando aún persisten problemas estructurales que impiden superar el atraso del sistema educativo.

María Teresa Cabrera afirmó que la educación no puede evaluarse únicamente a través de estadísticas de cobertura o distribución de equipos tecnológicos. «El verdadero indicador es la calidad del aprendizaje, el grado en que se fomenta o no una formación integral y las condiciones reales en las que estudian nuestros niños y jóvenes. Todavía existen comunidades donde la falta de aulas, el deterioro físico de los planteles y la oferta curricular limitan el derecho a una educación digna».

La corrupción y la impunidad.

En cuanto a la corrupción y la impunidad, se señaló que el Poder Judicial, diseñado por el sistema político dominante para garantizar impunidad, sigue mostrando signos de disfuncionalidad estructural. Además, el Gobierno, a pesar de la mayoría que su partido tiene en el Congreso, no ha promovido reformas institucionales profundas para superarlo. «No todas las decenas de denuncias de casos de corrupción han contado con iniciativas de persecución y procesamiento judicial», indicó Cabrera.

En el ámbito económico, la organización criticó que las llamadas conquistas macroeconómicas confirman la continuidad de un modelo antinacional, similar al aplicado por gobiernos anteriores, orientado al servicio del capital financiero internacional y de la oligarquía local. Según el FA, dicho modelo genera principalmente empleos precarios en sectores como el turismo y las zonas francas, sin transformar estructuralmente las condiciones de vida de la mayoría.

Respecto a los anuncios de inversión en el sector eléctrico, el Frente Amplio consideró que, desde su privatización, el sistema eléctrico ha constituido un verdadero despojo para el Estado y el pueblo dominicano. “El sistema eléctrico sigue siendo un espacio donde se socializan las pérdidas y se privatizan las ganancias, afectando directamente a los usuarios con tarifas elevadas y un servicio inestable”. Esa lógica debe ser transformada, afirmó la organización política.